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Mujeres y sus Derechos

“Una sociedad que llama ‘derecho’ a producir la muerte de un hijo en manos de su madre, es una sociedad enferma”

La exdiputada popular, Lourdes Méndez Monasterio durante su comparecencia en el Congreso de los Diputados de Argentina.

Lourdes Méndez Monasterio, una de las exdiputadas españolas defenestradas por Mariano Rajoy por su postura provida, ha comparecido este martes en la Cámara de Diputados argentina para hablar sobre el aborto. También han intervenido otros dos españoles: la doctora Mónica López Barahona y el profesor de Filosofía del Derecho José Miguel Serrano.

Argentina está viviendo con intensidad el debate social y político en torno al primero de los derechos, el que permite a los no nacidos vivir o ser eliminados en el vientre materno. En este contexto, la Cámara de Diputados está celebrando larguísimas sesiones en las que expositores de diferentes ámbitos y países intervienen para dar sus razones a favor o en contra de la legalización del aborto. Y en ese marco se ha invitado a hablar a tres personalidades españolas de diferentes ámbitos profesionales.

Así, este martes tuvo oportunidad de hablar a los legisladores argentinos la exparlamentaria del Partido Popular Lourdes Méndez Monasterio, que es además doctora en derecho y presidenta de la asociación Familia y Dignidad Humana y de la Plataforma por las Libertades. En su intervención, que se puede ver completa en este enlace (a partir del minuto 7:32:48), Méndez Monasterio ha recordado que ella misma fue testigo durante tres legislaturas del proceso político que llevó a elaborar en España la que ha calificado como “la ley más radical de Europa en la liberalización del aborto”. Y ha trasladado a los políticos argentinos este mensaje: “La realidad del aborto y la insistencia en su legalización no atiende a razones de libertad ni de justicia. Es el resultado de la voluntad de implantar una ideología implacable de absoluto desprecio por la vida humana”.

“En España”, ha añadido la jurista, “la lucha por su implantación ha sido larga, y las razones que han llevado al legislador a aprobar finalmente una ley de plazos y liberalizar la práctica del aborto, llegando a convertirlo en derecho, no han sido razones ni de justicia, ni de libertad. Tampoco ha significado ningún avance para nuestra sociedad, ni puede considerarse progreso que una sociedad sea testigo impasible de la muerte de cientos de miles de sus niños”.

La presidenta de la asociación Familia y Dignidad Humana ha explicado cómo en España la izquierda radical llevó a cabo, legislatura tras legislatura, un proceso diseñado para despenalizar el aborto en tres supuestos (malformación del feto, riesgo para la salud de la madre y violación) primero, liberalizarlo en la práctica después y, finalmente, convertirlo en ‘derecho’ en el año 2010. También ha desmontado algunos de los argumentos que están utilizando los proaborto, como la posibilidad de que la mujer sea encarcelada si el aborto está penalizado. “En España ninguna mujer ha ido nunca a la cárcel por el aborto. Es una falsedad”. También ha desmentido que en nuestro país se produjeran 300.000 abortos clandestinos antes de su despenalización. Y ha afirmado: “Se produjeron 50.000 abortos cuando en la práctica el aborto era libre, a partir de 1986. Y diez años después los abortos aumentaron hasta los 100.000 anuales. En España, después de la despenalización del aborto, han dejado de nacer más de 2 millones de niños”.

Méndez Monasterio ha resumido los efectos jurídicos, sociales, culturales, personales y políticos de la aprobación de la ley de plazos del aborto en el año 2010.  “No es grato venir de España a trasladar un mensaje negativo de nuestro poder legislativo, que ha lanzado con esta ley un dardo envenenado al corazón de su pueblo. Pero este mismo pueblo, estoy segura que podrá hacer que pase esta época oscura. Y entonces el Estado tendrá que pedir perdón no a sus hijos que no han nacido, porque ya no podrá, sino a sus mujeres, por haberlas engañado y vendido como ‘derecho’, como un acto sin consecuencias, lo que produce en una mujer la más profunda de sus heridas: la muerte de su hijo”.

Este martes también se ha dirigido a la Cámara de Diputados del país austral la doctora y miembro de la Pontificia Academia de la Vida Mónica López Barahona, quien ha presentado su intervención con una frase reveladora: “En el aborto hay dos víctimas: la mujer y su hijo”. “La mujer es víctima”, ha explicado, “porque el aborto permite comportamientos machistas. La que aborta siempre es la mujer. La que sufre las consecuencias del aborto también es la mujer. Y sin embargo, el llegar a un aborto es consecuencia de una relación compartida entre un varón y una mujer. Y la que se deja a los pies de los caballos con el aborto, es la mujer”.

A continuación, la científica ha detallado las consecuencias físicas y psicológicas que produce en la mujer la práctica del aborto y ha solicitado que los estados garanticen la seguridad de la mujer frente a la violación, promuevan políticas reales de apoyo a la maternidad y fomenten la acogida y adopción de niños. A los legisladores les ha recordado que el aborto “no interrumpe una vida humana sino que acaba con ella”.

El tercer español que ha pronunciado un discurso ante los legisladores argentinos ha sido el profesor titular de Filosofía del Derecho de la Universidad Complutense de Madrid, José Miguel Serrano Ruiz-Calderón. El jurista habló el pasado 21 de mayo y planteó la siguiente cuestión al auditorio: “¿No estamos creando un sistema de presión estatalizado y burocratizado que está llevando a  la desaparición de personas con determinadas discapacidades? “Sencillamente los quitamos del medio, les apartamos”.  “La vida humana dependiente está trivializada. Afirmamos nuestros derechos contra la vida humana dependiente sin observar que nosotros mismos somos dependientes”, ha concluido.