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Mujeres y sus Derechos

La europeísta Simone Veil sube a los cielos de los héroes de Francia

Los restos mortales de esta superviviente del Holocausto, defensora de los derechos femeninos y ministra con Valéry Giscard d'Estaing son trasladados al templo laico donde reposan las figuras más ilustres del país

"A los grandes hombres, la patria agradecida", reza el frontispicio del Panteón, un monumento de estilo neoclásico situado en el corazón del Barrio Latino de París en el que reposan los restos de algunas de las figuras más ilustres de Francia. Junto a estos "grandes hombres" reposa desde el ayer también una gran mujer: Simone Veil, superviviente del Holocausto, abogada, ministra de Sanidad en el Gobierno de Valéry Giscard d'Estaing, miembro de la Academia francesa y la primera mujer en presidir el Parlamento Europeo.

Un año después de su muerte, Simone Veil, fallecida el 30 de junio de 2017 a los 89 años de edad, entra por la puerta grande en este templo laico de la República francesa. La quinta mujer en hacerlo, frente a 73 hombres que han tenido hasta ahora ese honor.

Simone Veil -considerada un icono en el combate sobre la memoria del Holocausto, de la reconciliación europea tras la Segunda Guerra Mundial y de los derechos de la mujer- ha sido enterrada junto a su esposo, Antoine Veil, fallecido en 2013.

Simone Veil, en una fotografía de 2010. FRANCOIS GUILLOTAFP-PHOTOLa física Marie Curie fue la primera mujer en entrar en el Panteón por méritos propios en 1995. Un siglo antes, lo había hecho Sophie Berthelot, en calidad de mujer del químico Marcellin Berthelot. En 2015, dos mujeres de la Resistencia, Germaine Tillion y Geneviève De Gaulle-Anthonioz, se unieron a este exclusivo club.

Los féretros de Simone y Antoine Veil, cubiertos con la bandera francesa, recorrieron ayer el camino que separa el Memorial de la Shoá y el Pantéon, el templo donde están también enterrados Voltaire, Jean-Jacques Rousseau, Victor Hugo y Alexandre Dumas. A pesar del calor, muchos franceses quisieron acercarse hasta el Barrio Latino de París para rendir homenaje a Simone Veil.

Una alfombra de azul real (color símbolo de la paz y el entendimiento entre los pueblos, y de Europa) recorría la calle Soufflot hasta el Panteón, decorado para la ocasión con un gran fotografía del matrimonio junto a la bandera francesa y la europea. Por los altavoces podía oírse 'El himno de la alegría' (himno de la Unión Europea) cantado por jóvenes que sólo han conocido una Europa en paz.

Los cuerpos de Simone y Antoine Veil descansarán en el Panteón al lado del miembro de la resistencia francesa Jean Moulin, el escritor André Malraux, el premio Nobel de la paz René Cassin y Jean Monnet, considerado, entre otros, como el "padre de Europa".

"Hemos querido que Simone Veil entre en el Panteón sin que pasen las generaciones, como nos habíamos acostumbrado, para que sus combates, su dignidad, sus esperanzas sigan siendo una brújula para los tiempos turbios que atravesamos», dijo el presidente francés, Emmanuel Macron, en un discurso en la ceremonia de "panteonización" de Veil, a la que también asistieron los ex presidentes François Hollande y Nicolas Sarkozy.

"La decisión de hacer entrar a Simone Veil en el Panteón no ha sido solamente mía ni de su familia, sino de todos los franceses", dijo Macron. "Francia ama a Simone Veil. La ama en sus combates, siempre justos y necesarios", añadió.

Simone Veil es una figura transgeneracional, muy querida en Francia, cuyas batallas -la memoria del Holocausto, los derechos de la mujer y Europa- marcaron una época. "Con Simone Veil entran aquí estas generaciones de mujeres que han hecho Francia sin que la nación les ofrezca el reconocimiento y la libertad que se les debía. Que hoy, por ella, se les haga justicia a todas", añadió Macron.

En tiempos del Brexit y del resurgimiento de los nacionalismos en el continente, "mamá no desearía que su entrada en el Panteón coincida con el entierro de Europa", dijo a la radio francesa Europe 1 su hijo Pierre-François Veil.

Simone Veil, promotora de la legalización del aborto en Francia en los años 70, era una de las figuras políticas más queridas por los franceses. Para el ex presidente Nicolas Sarkozy, Simone Veil es "una heroína del siglo XX".

"Simone Veil es querida por los franceses porque, además de su dignidad, ha sabido transformar lo peor de nuestra historia en sueño, de la infamia de la guerra a la esperanza europea", explica a EL MUNDO Laurent Pfaadt, autor de la biografía 'Simone Veil, une passion française' ('Simone Veil, una pasión francesa'). "A menudo nos equivocamos haciendo de Simone Veil una feminista. Otras lo fueron más que ella. Entra en el Panteón porque personifica la humanidad tal y como la concibe Francia (derechos del hombre y el sueño europeo). Olympe de Gouges (pionera de los derechos de la mujer en Francia) era más feminista, por ejemplo", apunta Pfaadt.

La parisina Veronique Barbier se acercó hasta el Panteón para rendir homenaje a Simone Veil y siguió la ceremonia a través de una pantalla gigante en el Jardín de Luxemburgo. "Era una mujer como ya no quedan", resume esta parisina.

A pocos metros del Panteón, Marie, una joven madre francesa, trata de explicar, mientras pasea por el bulevar Saint Michel, a su hija Héloïse, de siete años, quién era Simone Veil y sus combates por los derechos de la mujer: "Quería mucho a las mujeres", simplifica Marie.

Rendir homenaje a Simone Veil es, por tanto, también es una forma de trasmitir la llama de la lucha feminista a otras generaciones. "Es sobre todo una forma de decir que los combates que ella llevó a cabo no son nunca ganados definitivamente. La crisis europea actual es el ejemplo más notable", cuenta su biógrafo.

A Pfaadt, la entrada de Simone Veil en el Panteón le recuerda a una frase de la filósofa francesa Simone de Beauvoir, otra gran musa del feminismo: "No olvidéis que será suficiente una crisis política, económica o religiosa para que los derechos de las mujeres sean cuestionados. Estos derechos jamás son adquiridos. ¡Debéis manteneros vigilantes!".