Quiénes Somos

Asociación Damas de Blanco

Primavera de 2003, mes de marzo. El gobierno de Cuba, ignorando los más elementales derechos humanos, como es norma habitual del régimen, desata una brutal ola de represión contra 75 ciudadanos cuyo único delito es pensar e informar al mundo de la penosa situación por la que atraviesa el país.

El rechazo fue internacional, pero allí, en Cuba, donde la incertidumbre violentaba los hogares y las vidas de 75 familias eran truncadas, la respuesta fue inmediata. 75 mujeres, unidas por el dolor, vestidas de blanco y portando como única arma un lirio en una mano y la foto de sus hombres encarcelados en la otra, comenzaron su largo calvario en una desigual lucha por la dignidad y la justicia que aún, a fecha de hoy, continúa.
No se formaron como  grupo opositor ni representando partido o estructura política alguna, sólo reclamaban justicia.

Han pasado 7 años y apenas nada ha cambiado. La falta de voluntad del régimen para liberar a estos prisioneros de conciencia y dejar de utilizarlos como moneda de cambio en su política de rapiña y trueque es cada día más evidente, y los maltratos y vejaciones a sus familiares, representados en las Damas de Blanco, cada vez más frecuentes.
Surge así la Asociación Damas de Blanco como aliada en esta lucha que nos compete a todos, y su Presidenta, Dña. Blanca A. Reyes C., esposa del periodista Raúl Rivero, por su experiencia como fundadora, su dedicación personal y su labor en el exilio (sus contactos personales con Václac Havel, Lech Walessa, Madeleine Albright, Luis Alberto Lacalle, C. Alberto Montaner, etc., fueron determinantes para la concesión del Premio Sájarov a la Defensa de los Derechos Humanos otorgado en 2005) es designada como representante de las Damas de Blanco en Europa.

Ellas, en Cuba, están y estarán ahí. ¿Hasta cuándo? No lo sabemos. Cada vez más maltratadas y asediadas, pero firmes, dispuestas a develar al mundo los horrores de la dictadura y garantes de una Cuba libre y democrática.

La Asociación Damas de Blanco les acompañará en su lucha y será su voz ante la sociedad española y la opinión pública internacional y, para ello, no escatimará esfuerzos.
Gracias una vez más a las Damas de Blanco y a quienes las apoyan por esta lección de dignidad y respeto.

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